La mayoría de la gente se acuesta pasada la medianoche. Sólo entonces me entran ganas de follar. Hay menos tíos por la noche, pero aún así los encuentro dispuestos. Y a menudo es el mejor sexo. Hay algo excitante en salir a la una de la mañana para chupar una polla y que te la metan por el culo. No hay inhibiciones, simplemente te dejas llevar y disfrutas. Un buen ejemplo es este tipo que me la metió profundo por el culo y me mantuvo hasta el amanecer—él lo disfrutó tanto como yo.