Hay algo en las primeras horas de la mañana que a Tyler le resulta irresistible. Quizá sea el resplandor del amanecer colándose por las persianas, o quizá la tranquila intimidad del día antes de que el mundo se despierte. Pero lo que es seguro es que Tyler aprecia especialmente el ritmo natural de la mañana, un momento en el que todo parece tranquilo y real. Se mueve con confianza y es dueño de cada centímetro de sí mismo cuando sale a la luz. En su rostro se dibuja una sonrisa juguetona, acompañada de una postura relajada, como si dijera: "Este es mi momento y estoy disfrutando de cada segundo". La forma en que la suave luz de la mañana capta sus rasgos no hace sino aumentar la escena, resaltando su encanto juguetón y su energía despreocupada. La erección matutina podría ser una de las cosas favoritas de Tyler al despertarse. Y con Tyler, las mañanas nunca son aburridas y siempre están llenas de chupar, gemir y pajas. Su aprecio por el comienzo del día es un recordatorio de lo mucho que ama las pollas negras grandes tanto como ama que su polla blanca grande sea adorada.